Abogados Concurso de Acreedores
Salvar la empresa o cerrar sin arruinarte.
El Concurso de Acreedores es una herramienta legal para frenar embargos, congelar intereses y proteger la responsabilidad de los administradores.
Ventajas del concurso de acreedores
El caos tiene freno de mano
Cuando las deudas asfixian, el instinto es huir. El error es esperar. El concurso de acreedores no sirve para «matar» tu empresa, sirve para ordenar el desastre bajo protección judicial.
¿Qué conseguimos desde el día 1?
Stop ejecuciones
Se paralizan inmediatamente los embargos y las reclamaciones judiciales. Ganarás tiempo y espacio para actuar con tranquilidad.
Oxígeno financiero
Se detiene la acumulación de intereses de la deuda inmediatamente. Evitas que el pasivo siga creciendo y recuperas aire para negociar.
Escudo personal
Protegemos tu patrimonio personal y evitamos derivaciones de responsabilidad por mala gestión.
Tipos de concurso de acreedores
Dos salidas. Tú eliges.
El concurso no es una vía única. Dependiendo de la viabilidad de tu negocio, trazamos una estrategia:
Convenio
(Salvar el negocio)
Si la empresa aún respira, podemos negociar una salida.
- Pactamos quitas (rebajas de deuda) y esperas (más tiempo para pagar) con tus acreedores.
- Mantenemos la actividad y los empleos.
Objetivo: Reestructurar y sobrevivir para empezar de nuevo.
Liquidación
(Cerrar bien)
Si el negocio es inviable, hay que cerrar. Pero hay que hacerlo bien.
- Venta ordenada de activos para pagar lo que se pueda.
- Disolución legal de la sociedad.
Objetivo: Evitar que las deudas de la empresa te persigan a ti como administrador.
El concurso también puede clasificarse según quién lo inicia, y esta distinción tiene consecuencias prácticas importantes para el deudor.
Concurso voluntario
Lo presenta el propio deudor.
- Permite mayor control del proceso.
- Elegir el momento de entrada.
- Preparar la documentación con criterio.
La Ley Concursal establece que el deudor debe solicitarlo en los dos meses siguientes a conocer la situación de insolvencia.
Concurso necesario
Lo inicia un acreedor.
El deudor pierde la iniciativa y el proceso se desarrolla en condiciones menos favorables.
- Suele implicar más presión.
- Menor margen de maniobra.
- Un mayor riesgo en la calificación final.
Presentar el concurso de forma voluntaria, antes de que lo haga un acreedor, es siempre la posición más ventajosa. Cada día de retraso reduce el margen y aumenta el riesgo para el administrador.
Quién se puede presentar un concurso de acreedores
¿Para quién es esto?
Para cualquiera que tenga un agujero financiero y quiera actuar con responsabilidad.
Empresas y pymes
Negocios o startups que, por falta de liquidez, ya no pueden afrontar el pago regular de sus nóminas, proveedores o créditos bancarios.
Microempresas
Pequeños negocios que acceden al procedimiento especial exprés: una vía 100% digital, más rápida y con costes reducidos.
Avalistas
Personas que en su día firmaron como garantes de una deuda ajena (familiar o empresa) y ahora sufren la reclamación directa.
Herederos
Familiares que se enfrentan a una herencia «envenenada», donde las cargas y deudas pendientes superan el valor de los bienes.
Cuándo presentar el concurso
Requisitos y señales de insolvencia
La obligación de presentar el concurso nace en el momento en que el deudor no puede cumplir regularmente con sus obligaciones de pago. La ley distingue dos situaciones:
Insolvencia inminente
(El momento óptimo para actuar)
La empresa todavía paga, pero prevé que en el corto plazo no podrá hacerlo. Es la situación más favorable para iniciar el procedimiento: más opciones de salida y menor riesgo para el administrador. Ver definición completa →
Si aún no has llegado a este punto, puede ser el momento de valorar una reestructuración preventiva antes de entrar en concurso.
Insolvencia actual
(Plazo legal: dos meses)
La empresa ya no puede cumplir regularmente con sus pagos. Desde este momento, el administrador tiene dos meses para presentar el concurso voluntario. Superar ese plazo sin solicitud puede derivar en responsabilidad personal y en una calificación culpable del procedimiento.
Fases del procedimiento concursal: plazos y funcionamiento
¿Cómo es el proceso?
El proceso judicial tiene sus tiempos, pero nosotros te acompañamos en cada fase para que sepas dónde pisas.
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La declaración
(1-2 meses)
Presentamos la solicitud. El juez dicta el auto y se congelan los ataques de los acreedores.
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La radiografía
(Fase común)
El administrador concursal revisa qué tienes y qué debes. Se fija la foto real de la empresa.
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La decisión
¿Convenio o liquidación? Se vota el plan de pagos o se venden los bienes.
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El cierre
(La calificación)
El punto crítico. Peleamos para demostrar que la insolvencia fue fortuita (mala suerte/mercado) y no culpable, para protegerte de responsabilidades personales.
Abogados especialistas en concurso de acreedores
Por qué Koncursal
Porque sabemos que detrás de un CIF hay una persona que no duerme.
Rapidez
Si estás en insolvencia inminente, cada día cuenta. Intervenimos al momento.
Estrategia
No rellenamos papeles; diseñamos la salida menos dolorosa.
Claridad
Te diremos si puedes salvar la empresa o si es mejor soltar lastre. Sin falsas esperanzas.
¿Quieres conocer al equipo? Ver abogados de Koncursal →
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¿Qué es exactamente un concurso de acreedores?
Es el procedimiento legal que se usa cuando una empresa o negocio no puede pagar sus deudas. sirve para ordenar el cierre o intentar salvarla. en ambos casos, se trata de hacerlo bien: con método, sin improvisar.
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¿Qué diferencia hay entre concurso voluntario y necesario?
El voluntario lo presenta el propio deudor, que conserva mayor control del proceso. El necesario lo inicia un acreedor cuando el deudor no ha actuado. La Ley Concursal establece que el deudor tiene dos meses desde que conoce la insolvencia para presentarlo voluntariamente. Superar ese plazo sin solicitud puede derivar en responsabilidad personal del administrador y en una calificación culpable del concurso.
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¿Cuándo tengo que presentar el concurso?
Cuando no puedes cumplir regularmente con tus obligaciones de pago. no esperes a estar embargado: cuanto antes se presenta, más opciones hay de controlarlo.
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¿Qué pasa con mis acreedores?
Se detienen las ejecuciones, los embargos y las llamadas incómodas. el juzgado toma el control del proceso, se agrupan las deudas y se busca una salida ordenada.
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¿Puedo seguir con la actividad?
Sí, en algunos casos. depende de si es un concurso para continuar o para liquidar. nosotros te ayudamos a decidir la vía que más te conviene.
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¿Cuánto dura un concurso de acreedores?
Entre 6 y 12 meses, dependiendo del juzgado y de la complejidad. lo importante es hacerlo bien desde el principio.
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¿Cuánto cuesta un concurso de acreedores?
En Koncursal, los honorarios para un concurso sin masa empiezan en 2.000 €. presupuesto cerrado tras diagnóstico.
Otras vías según tu situación
El concurso de acreedores no es siempre la única opción. Dependiendo de cuándo se actúe y del perfil del deudor, puede haber alternativas más adecuadas.
Reestructuración empresarial
Para empresas en insolvencia inminente que todavía tienen margen para negociar con acreedores antes del concurso.
Concurso sin masa
Para empresas sin activos suficientes para cubrir los costes del procedimiento. Cierre legal limpio y rápido.
Ley de Segunda Oportunidad
Para autónomos y particulares que necesitan cancelar deudas personales y comenzar desde cero.
Ponte en contacto con abogados concursales
Recupera el control
Dejar pasar el tiempo solo agrava el problema y aumenta tu responsabilidad personal. Actúa ahora.