Abogados especialistas en planes de reestructuración empresarial

Negociar antes de romper. Salva tu empresa sin ir a concurso.

La reestructuración es la vía inteligente: anticípate a la insolvencia, impón acuerdos a tus acreedores y mantén el control de tu negocio.

Qué es un plan de reestructuración preventivo

No esperes al impago para actuar.

El concurso de acreedores es la cirugía de urgencia. La reestructuración es la medicina preventiva.

Si tu negocio funciona (tienes clientes, facturas, margen) pero la deuda financiera te asfixia, no necesitas cerrar.

Necesitas cambiar las reglas del juego.

La nueva Ley Concursal te da un superpoder: Si la mayoría de tus acreedores acepta tu plan, puedes obligar al resto a aceptarlo también. Legalmente. Sin que puedan ejecutar embargos mientras negocias.

Ventajas de reestructurar la deuda empresarial

¿Qué logramos con un plan de reestructuración?

No vendemos humo financiero. Utilizamos herramientas legales (Libro II del TRLC) para sanear tu balance.

  • Blindaje inmediato (Pre-concurso): Comunicamos al juzgado que estamos negociando. Desde ese momento, nadie puede iniciar ejecuciones ni embargos contra la empresa.
  • Arrastre de acreedores (Cramdown): Si los bancos principales aceptan, arrastramos a los disidentes. Se acabó el bloqueo por un solo acreedor enfadado.
  • Mantienes el control: A diferencia del concurso, tú sigues al mando.

Requisitos para planes de reestructuración

¿Es esto para ti? El semáforo de viabilidad.

Esto no es para empresas «zombies» (muertas). Es para empresas vivas con problemas de caja.

Si estás en este punto, reestructurar es la única salida profesional:

Insolvencia Probable

Ves venir que en los próximos 2 años no podrás cumplir con tus obligaciones.

Insolvencia Inminente

No vas a poder pagar la nómina o la cuota del préstamo el mes que viene.

Viabilidad Operativa

Tu producto o servicio es bueno, pero tu estructura financiera está mal dimensionada.

Fases del proceso de reestructuración

Cómo lo hacemos (sin abogadés)

Olvida las reuniones eternas. Vamos al grano.

  1. Diagnóstico

    Analizamos tu flujo de caja real y tu deuda. Te decimos si la empresa es viable o si te estás engañando.

  2. La Propuesta

    Diseñamos un plan de pagos realista. "Puedo pagarte X en Y años". Sin fantasías.

  3. La Negociación

    Nos sentamos con los bancos y proveedores. Hablamos su idioma.

  4. La Homologación

    Llevamos el acuerdo al juez para que le ponga el sello oficial. Una vez homologado, es ley para todos.

Despacho experto en insolvencias

Por qué Koncursal

Porque no somos una consultora que hace PowerPoints bonitos.

Somos abogados procesalistas con mentalidad de negocio.

Datos, no opiniones

Construimos
planes de viabilidad
basados en números reales.

Tecnología

Automatizamos la burocracia
para centrarnos
en la negociación.

Sin miedo a los bancos

Negociamos con ellos todos los días. Sabemos hasta dónde pueden ceder.

Preguntas frecuentes sobre reestructuración de empresas
  • ¿Puedo reestructurar si ya tengo embargos o ejecuciones en marcha?

    Sí, y en muchos casos es precisamente la situación que hace más urgente actuar. Desde el momento en que comunicamos al juzgado que estamos negociando un plan de reestructuración, se activa una protección legal que paraliza las ejecuciones y embargos en curso. No es necesario esperar a estar en situación límite: cuanto antes se inicia el proceso, más palancas jurídicas hay disponibles. Si ya hay presión de acreedores, lo primero es analizar el caso.

  • ¿Qué ocurre si algún acreedor rechaza el plan?

    La Ley Concursal vigente permite que, si una mayoría cualificada de acreedores aprueba el plan, ese acuerdo pueda extenderse a los que votaron en contra. Este mecanismo, conocido como cramdown o arrastre de disidentes, requiere cumplir determinados requisitos legales y que el plan sea homologado por el juez. No todos los acreedores tienen el mismo peso en la votación: se agrupan por clases según el tipo de crédito. El asesoramiento jurídico es determinante para diseñar el plan de forma que maximice las posibilidades de arrastre.

  • ¿Cuánto puede durar un proceso de reestructuración?

    Depende de la complejidad del pasivo y del número de acreedores implicados. Una reestructuración con pocos acreedores financieros y un plan claro puede cerrarse en tres o cuatro meses. Casos con mayor número de clases de acreedores o deuda pública implicada pueden extenderse más. Lo relevante es que durante todo ese tiempo la empresa opera con normalidad y está protegida frente a ejecuciones si se ha activado la comunicación al juzgado.

  • ¿Qué pasa si el plan de reestructuración no funciona?

    Si el proceso no prospera o la situación se deteriora durante la negociación, la empresa puede acudir al concurso de acreedores como vía alternativa. Haber intentado una reestructuración previa no cierra esa puerta. De hecho, el trabajo realizado durante la reestructuración (análisis del pasivo, documentación financiera, contacto con acreedores) facilita un eventual concurso más ordenado. El objetivo es siempre encontrar la salida con menos daño.

  • ¿Qué documentación necesito para empezar?

    Para el diagnóstico inicial no se necesita documentación exhaustiva. Con una visión general del pasivo (deudas financieras, proveedores, deuda pública), el estado de la cuenta de resultados reciente y una estimación del flujo de caja es suficiente para determinar si la reestructuración es viable y qué margen hay para negociar. La documentación detallada se prepara en la siguiente fase, ya con el proceso en marcha.

Tu empresa merece una oportunidad

Pero las oportunidades caducan. Cuanto antes empecemos a negociar, más fuerza tendremos en la mesa.

¿Hacemos números?