Liquidación Concursal
La liquidación concursal es una fase del procedimiento de concurso de acreedores en la que se procede a convertir en dinero (hacer líquidos) los activos del deudor para satisfacer, en la medida de lo posible, el pago a los acreedores.
Se trata de una etapa clave cuando no es posible alcanzar un convenio con los acreedores que permita la continuidad de la actividad del deudor.
En Koncursal asesoramos a empresas, autónomos y administradores durante las distintas fases del procedimiento concursal, incluida la liquidación de activos, la relación con la administración concursal y la conclusión del concurso.
¿Cuál es el objetivo de la liquidación concursal?
El principal objetivo de la liquidación es ordenar la venta de los bienes y derechos del concursado y distribuir el producto obtenido conforme al orden de prelación de créditos establecido en la Ley Concursal.
¿Cómo se realiza la liquidación?
La liquidación puede llevarse a cabo de las siguientes formas:
- Mediante un plan de liquidación propuesto por la administración concursal y aprobado por el juez.
- Aplicando directamente las reglas supletorias establecidas en la Ley Concursal si no se aprueba ningún plan.
La administración concursal es la encargada de ejecutar las operaciones de liquidación.
¿Qué consecuencias tiene liquidación concursal?
Una vez finalizada esta fase, se dicta el auto de conclusión del concurso, y si el deudor es una persona jurídica, puede iniciarse su extinción societaria.
La liquidación también puede dar lugar a la calificación concursal, en la que se analiza si la insolvencia fue fortuita o culpable.